De la fatiga al desmayo: señales críticas
Cuando el ritmo cardíaco desciende demasiado, es común sentir cansancio al hacer actividades leves o incluso presentar falta de aire, especialmente al caminar o acostarse. Los pacientes suelen describir episodios de mareo o desmayos (síncope), los cuales ocurren cuando el cerebro deja de recibir el flujo necesario durante una de esas pausas cardíacas. En situaciones más agudas, puede aparecer dolor o presión en el pecho, que algunos describen como opresión o ardor, a menudo acompañado de una inquietante sensación de ansiedad o muerte inminente.
