Dificultad respiratoria y molestias torácicas
Es común que la debilidad venga acompañada de falta de aire, especialmente al caminar o al intentar acostarse por las noches. En algunos casos, este cuadro se agrava con dolor o presión en el pecho, que puede sentirse como una opresión o ardor persistente. Estos síntomas, sumados a una sensación de ansiedad o muerte inminente, son señales críticas de que el sistema circulatorio está bajo un estrés severo.
